Instituto Ecuménico Diaconal – Esteban


“Si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano”

Diciembre de 2010


Rev. Héctor Fernández

Coordinador IED Esteban.

San Salvador, El Salvador, Centro América.

Acercándonos al fin de año, Adviento 2010, época en la cual se hacen las revisiones, evaluaciones, programaciones y planificaciones, personales, familiares, comunitarias, institucionales. Seguramente muchas acciones desarrollamos y otras tantas no logramos realizar.

Tiempo para preguntarnos: ¿Continuamos caminando hacia el horizonte?

“La Utopía está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se desplaza diez pasos más allá. ¿Entonces, para qué sirve la utopía? Para eso: sirve para caminar”. E. Galeano.

Estamos seguros que el horizonte no es “lo que esta mas allá” de nuestra situación actual. Nuestro horizonte es actitud de coherencia con el reino, en el día a día, cotidiana, y esa actitud constante, sostenida es la que nos hace posible contar con mayor certeza, que en el horizonte, en nuestro momento histórico, con nuestro actuar, esta irrumpiendo,…el reino de paz con justicia,…aunque las señales parecieran darnos otro mensaje. Es importante mantener o recuperar la seguridad: el reino de Dios ya está aquí.

Nuestro horizonte es el reino y este no está “en el más allá”, sino en nuestra palabra y acción de hoy, ambas lo hacen presente aquí y ahora.


"Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente;

no temas ni desmayes, porque el Señor,

tu Dios, estará contigo donde quiera que vayas."

Josué 1:9

Evidentemente al ser enviados/as por Dios nos enfrentamos a actitudes de personas y adversidades, no todo es como quisiéramos que fuese, ni todos nos tratan como deberían de hacerlo. Por ello es importante recordar siempre, en las situaciones más difíciles, más complicadas y menos esperadas: Dios está con nosotros.

Es aconsejable que en las lecturas de la realidad de este fin del año, no caigamos en el fatalismo o el triunfalismo, ambas lecturas polarizadas nos pueden conducir a graves situaciones irresponsables. Fatalismo, como triunfalismo, nos enturbian la mirada, nos confunden el razonamiento, nos perturban el horizonte y el caminar de hoy, no nos permiten ser realistas, objetivos, nos separan los pies de la tierra, del pueblo, de la realidad en la cual se encuentra enraizada y germinando la liberación.

Por otra parte, si tenemos los pies bien colocados en la tierra sagrada, abonada con la sangre de nuestros mártires, y este año 2010 hemos hecho y dicho lo que creímos coherente con el reino de Dios y su justicia, con seguridad este diciembre 2010 podemos hacer un inventario de situaciones negativas, situaciones contrarias al reino, y es bueno hacerlo, pues ello nos permite revisar y rectificar. Pero no dejemos hasta allí el recuento…la tarea estaría a medias…incompleta. Hay que hacer las cosas bien.

Gran importancia adquiere entonces, hacer un inventario de todo lo positivo que hemos vivido y experimentado en el trascurso del 2010, por ejemplo: los bellos momentos durante el año que concluye, vislumbrar en él, los bellos momentos en que hemos saboreado el reino en la vida, como novios o pareja, en el ámbito personal, familiar, amistades, comunitario, laboral. Si en uno solo de estos espacios en que desarrollamos la vida, hemos disfrutado momentos agradables, momentos satisfactorios, que nos recuerdan ¿para qué? y ¿porque vivimos? Nuestro inventario será más realista, más cercano al objetivo.

Intentemos y logremos recordar la palabra en el momento oportuno, el abrazo, la palmada cariñosa de un compañero o compañera, cuando más lo necesitábamos, momentos que permitieron la confianza y alegría de compartir bebida y comida. Veremos sin duda que tenemos porque dar gracias a la vida, gracias a Dios.

Aunque las situaciones difíciles nos generen actitudes que nos dificulten visualizar y valorar situaciones y momentos agradables en la vida, hoy es tiempo para que en nuestro inventario anual, aparezca visiblemente que, contamos con suficiente dinámica, energía para continuar viviendo la vida y al vivirla aportar a la dinámica liberadora. Quien no sabe disfrutar la vida: pareja, familia, hogar, amistad, compañerismo, no sabe disfrutar la bendición de Dios, no sabe y no conoce a Dios en el compañero y la compañera de trabajos y de luchas, mucho menos sabe lo que significa revolución y reino de Dios.

Este Adviento 2010: Valoremos lo positivo, lo bueno, lo agradable, la bendición de Dios en la vida, el acompañamiento de Dios en nuestra labor cotidianamente liberadora.



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